ARTEMAD, la Asociación de Empresas Productoras de Artes Escénicas de la Comunidad de Madrid, condena enérgicamente el genocidio que el Estado de Israel perpetra desde octubre de 2023 contra el pueblo palestino y que ya ha acabado con la vida de más de 63.000 personas, entre ellas más de 19.200 niños, según informa el Ministerio de Salud de Palestina.
Solo el pasado mes de agosto los bombardeos del Ejército israelí causaron la muerte a 602 niños en Gaza, cifra a la que desgraciadamente hay que sumar la de los más de 100 fallecidos como consecuencia de la hambruna que padece el territorio fruto del bloqueo de Israel al reparto de alimentos y a la extrema violencia que despliega contra la población que acude a recibir ayuda.
Asimismo, Unicef reporta más de 17.000 niños y niñas no acompañados o separados de sus familias y un millón de menores “profundamente traumatizados y sin acceso a la educación”, lo que nos obliga a recordar que ningún niño debería crecer bajo el sonido de las bombas ni morir en busca de alimento o refugio.
El teatro es un espacio de paz, de reflexión y de comunicación, un lugar para estar juntos y compartir emociones. Pero, entre otras cosas, las artes escénicas también son un espacio que sirve para hablar de lo que duele, de las injusticias, de las inquietudes, de lo que no debería pasar, pero que acaba pasando.
Desde ARTEMAD nos adherimos a las palabras de Almudena Ariza, periodista corresponsal en Gaza, con motivo de DanZa por GaZa:
«Desde hace meses, Gaza vive un genocidio que simboliza la destrucción y la vergüenza y que se cristaliza en miles de muertos. Niños y niñas, mujeres y hombres desposeídos de sus casas y de sus vidas. Un genocidio perpetrado por el gobierno de Israel con la complicidad de tantos países de Occidente que nos provoca repulsión, rechazo y dolor. Nuestra solidaridad es para el pueblo palestino. Desde aquí, desde este encuentro con el público, abrimos un espacio para que el genocidio que está sufriendo Gaza desde hace meses no caiga en el olvido, porque Gaza nos afecta a todos y a todas, aunque arrebate la vida a los y las gazatíes. Nos negamos a normalizar la masacre y no queremos permanecer en silencio ante el horror y la barbarie.
Dicen que lo que no se dice no existe, y desde nuestros espacios continuaremos explicando y denunciando este genocidio, porque sentimos tristeza, impotencia y vergüenza hasta el dolor, y nada ni nadie nos arrebatará nuestro silencio, ni tampoco nuestra voluntad.»
¡PALESTINA LIBRE!